MA. Desaparecer de Mí

Antonio Navarro trae al Museo del Mar la exposición MA, una muestra que da paso al proyecto Desaparecer de mí. En la exposición, materiales como el carbón, el negro de humo, el papel, el sedal, se hacen indispensables para dar calor, manchar paredes o aliviar la mente.

Del 14 de junio al 29 de septiembre en el Museo del Mar. Santa Pola. Alicante

Tras el Silencio, el MA[1]間se establece y da paso a este nuevo proyecto Desaparecer de mí. Estuvieron siempre unidos desde la genealogía, llega el momento en el que todo se pone en su sitio, tras un periplo que me llevó a la pausa, a la lectura, al silencio de nuevo, o tal vez como diría Le Breton: …ocupar un ángulo muerto”[2].

Enredado entre sedales, plomos y carbones, entre silencios, palpitaciones, habitar los espacios, ruidos y olor a madera quemada, pigmento negro de humo que se adhiere a la piel y me tizna, tal vez como llego a teñir las manos de mis ancestros en las cuevas de Tito Bustillo, Altamira o Lascaux… hasta preñar las paredes de figuras con vida propia tras el tintineo de pequeñas lucernas que iluminaban el espacio más alejado de la cueva y donde sus sombras daban mayor énfasis al misterio de la creación. En mi caso son sombras que se generan proyectadas por focos que desde la observación van dando forma a una pieza que se construye en sintonía con un Todo, un MA 間, un Silencio, un Huella de lo que soy.

Entonces me hago consciente de lo anciano que soy, del peso de la vida que acarreo a mis espaldas, del conocimiento heredado de todos y cada uno de mis antepasados, que de golpe se mostraron en las sombras que se generaban al ir construyendo cada una de las piezas, y me desvelaron un secreto que los japoneses llaman MA 間, y creo que nosotros no sabemos resumir en una sola sílaba.

Mientras trabajaba en el Silencio, una parte interior me hablada de que ya estaba llegando el momento de hacer ruido, algunas de las matrices en las que empezaba a trabajar se agitaban en cierta medida hasta el momento consciente del sosiego que han generado en mí, no hay ruido hay MA 間.

MA 間, hace referencia a un espacio, al vacío, al todo, a la nada, ando sumido en estos términos desde hace tiempo, en paisajes espiritualistas[3]de la tradición pictórica oriental, donde el referente es el espíritu, el Ser, alejado de una representación figurativa. El espacio se presenta y me represento habitándolo desde el recorrido que permite el propio espacio, medir sus pasos, observar sus luces, sus sombras, sus ángulos, comulgar con él y en él, hasta ese preciso momento… cuando, de repente, estalla[4].

En el fondo puede que el arte no sea siquiera invención nuestra. Quizá apareció en la historia de la misma manera que aparece en la vida personal de muchos artistas: como una llamada, un inesperado relámpago de inspiración, una pasión interior tan arrebatadora que, en última instancia, tendríamos que decir que Picasso se equivocaba: los primeros humanos no inventaron el arte. Fue el arte el que inventó al ser humano.[5]

Así cayó en mis manos Wabi-Sabi[6]hablando de la nobleza del material, alejado del artificio del brillo. Dónde materiales como el carbón, el negro de humo, el papel, el sedal, han formado parte de nuestra historia, para dar calor, manchar paredes, aliviar la mente, proporcionar alimento que vuelven a confluir en una acción eminentemente práctica unir retazos de carbón en un acto de meditación, un “Ora et labora” que no deja de ser un elemento para mantenerse al margen, y desaparecer de sí o tal vez debería decir: Desaparecer de mí.

Desaparecer de mí, se ha convertido en un nuevo campo de trabajo, en el cual el grafito se convierte en herramienta clave sobre papel de arroz principalmente, me interesa su transparencia, su modo de esconder o velar una realidad semioculta.

Con esta exposición a modo de instalación multidisciplinar donde se conjuga grabado, gráfica expandida y dibujo analizo los últimos años de trabajo. ya que “El límite de mi lenguaje significan los límites de mi propio mundo [7]”.

————————————————————————————————————–

[1]El Ma no puede ser entendido por sí mismo sino en relación con su contexto: los elementos presentes delimitan el espacio vacío. En ese sentido, la comprensión del Ma permite la conciencia simultánea de la forma y de la contraforma de un motivo artístico, por ejemplo.Los ejemplos de Ma pueden encontrarse en muchas artes, desde los espacios en blanco de las pinturas japonesas a las pausas dramáticas de los actores de teatro nō y a los momentos en silencio de las películas del director Yasujirō Ozu. ​ En la música, el Ma es los silencios o en los intervalos entre las notas…

[2]le Breton, David. Desaparecer de sí. Siruela

[3]Cheng, François. Cinco meditaciones sobre la belleza. Siruela.

[4]Barrico, Alessandro. Océano Mar.

[5]Martel. J. F. La vindicación del arte en la era del artificio.

[6]Koren, Leonard. Wabi-Sabi, nuevas consideraciones. Sd.edions.

[7]Wittgenstein, Ludwig.

Scroll al inicio